Septiembre es sinónimo de volver a los horarios, recuperar hábitos y retomar todo aquello que hemos dejado en segundo plano durante las vacaciones. Y nuestra salud bucodental también puede formar parte de esa vuelta a la rutina.

Durante el verano solemos cambiar horarios, comer más veces fuera de casa, consumir más bebidas frías o azucaradas y, en ocasiones, ser menos constantes con nuestra higiene oral. Por eso, una revisión dental en septiembre puede ser una buena oportunidad para comprobar que dientes y encías están saludables y detectar pequeños problemas antes de que avancen.
Estas son 7 razones para hacerte una revisión dental después del verano.
1. Detectar caries que todavía no producen molestias
Uno de los principales motivos para acudir periódicamente al dentista es precisamente detectar problemas que todavía no presentan síntomas.
Una caries puede desarrollarse sin provocar dolor durante sus primeras fases. Esperar a que un diente duela para solicitar una revisión puede significar que el problema haya avanzado y necesite un tratamiento más complejo.
Durante una revisión bucodental, podemos comprobar el estado de los dientes y valorar cualquier signo que requiera seguimiento o tratamiento.
2. Comprobar cómo están tus encías
¿Te sangran las encías cuando te cepillas? ¿Las notas más rojas o inflamadas?
El sangrado frecuente no debería normalizarse. Puede estar relacionado con una inflamación gingival y, en determinados casos, ser una señal de un problema periodontal que necesita valoración.
Después de unas semanas en las que nuestras rutinas de higiene pueden haber cambiado, septiembre es un buen momento para prestar atención al estado de las encías.
3. Revisar la acumulación de placa y sarro
Aunque mantengamos una correcta higiene en casa, existen zonas de difícil acceso donde puede acumularse placa bacteriana y, con el tiempo, cálculo dental.
Durante la revisión podemos valorar si existe acumulación y determinar si es recomendable realizar una higiene profesional.
Eso sí, no todas las personas necesitan una limpieza dental con la misma frecuencia. La periodicidad debe establecerse en función de las necesidades y salud bucodental de cada paciente.
4. Comprobar empastes, coronas, implantes y otros tratamientos
Una revisión no sirve únicamente para buscar caries.
Si llevas empastes, coronas, implantes, prótesis o cualquier otro tratamiento dental, el seguimiento periódico permite comprobar su estado y detectar posibles cambios.
Lo mismo ocurre si utilizas retenedores después de una ortodoncia o llevas un tratamiento activo con alineadores.
El mantenimiento forma parte del tratamiento.
5. Valorar sensibilidad, desgaste o pequeñas molestias
Durante el verano podemos empezar a notar síntomas a los que no siempre damos importancia: sensibilidad al tomar algo frío, molestias al masticar, tensión mandibular o un pequeño cambio en algún diente.
No significa necesariamente que exista un problema importante, pero una revisión dental permite determinar cuál puede ser su origen.
Especialmente cuando una molestia se repite, es preferible valorarla que acostumbrarnos a convivir con ella.
6. Recuperar una buena rutina de higiene
La vuelta a la rutina también puede servir para revisar cómo estamos cuidando nuestra boca.
¿Te cepillas correctamente? ¿Utilizas algún sistema de higiene interdental? ¿Tu técnica es adecuada? ¿Hay alguna zona que te cuesta especialmente limpiar?
Una revisión también tiene una función preventiva. Podemos detectar dónde se acumula más placa y recomendar las pautas de higiene más adecuadas para cada caso.
No se trata simplemente de cepillarse más, sino de cepillarse mejor y cuidar también los espacios entre los dientes.
7. Prevenir antes de que aparezca el dolor
Probablemente sea la razón más importante.
Ir al dentista únicamente cuando aparece dolor hace que perdamos una de las grandes ventajas de las revisiones periódicas: la prevención y la detección precoz.
Muchas alteraciones bucodentales pueden evolucionar inicialmente con pocos síntomas. Detectarlas en una fase temprana permite valorar qué está ocurriendo y actuar cuando sea necesario.
Por eso, septiembre puede ser un buen punto de partida para volver a incluir el cuidado dental dentro de nuestras rutinas.
¿Cada cuánto tiempo hay que hacerse una revisión dental?
No existe una frecuencia idéntica para todo el mundo.
El intervalo adecuado depende de factores como el estado de dientes y encías, antecedentes de caries o enfermedad periodontal, tratamientos realizados, hábitos y factores de riesgo individuales.
Por eso, aunque a menudo se habla de acudir al dentista una o dos veces al año, la periodicidad debería establecerse de forma individualizada.
Un paciente con enfermedad periodontal, por ejemplo, puede necesitar controles más frecuentes que una persona con una buena salud bucodental y bajo riesgo.
Preguntas frecuentes sobre la revisión dental
¿Tengo que ir al dentista aunque no me duela nada?
Sí puede ser recomendable. Precisamente uno de los objetivos de las revisiones periódicas es detectar alteraciones antes de que provoquen dolor u otros síntomas evidentes.
¿Qué se comprueba durante una revisión dental?
Dependerá de cada paciente, pero habitualmente se valora el estado de dientes, encías, restauraciones existentes y otros aspectos de la salud oral. Si se detecta alguna alteración, pueden indicarse las pruebas necesarias para estudiarla.
¿Una revisión dental implica hacerme una limpieza?
No necesariamente. Durante la revisión se determinará si existe acumulación de placa o cálculo y si está indicada una higiene profesional.
¿El sangrado de encías es motivo para pedir una revisión?
Si las encías sangran con frecuencia, están inflamadas o han cambiado de aspecto, es recomendable valorar la causa. El sangrado persistente no debería considerarse normal.
¿Debo esperar si tengo una pequeña molestia?
Si una molestia persiste, se repite o empeora, es recomendable consultar. No es necesario esperar a que aparezca un dolor intenso para acudir al dentista.
Septiembre: vuelve también a cuidar tu sonrisa
Volver al trabajo, al colegio, al gimnasio o a nuestros horarios habituales ocupa buena parte de septiembre. Pero también puede ser un buen momento para recuperar aquellos hábitos que ayudan a cuidar nuestra salud.
Una revisión dental después del verano permite comprobar el estado de dientes y encías, resolver dudas y detectar posibles problemas que todavía no están dando síntomas.
En AlbalatDental realizamos una valoración individualizada de la salud bucodental de cada paciente en nuestras clínicas de Valencia y Puerto de Sagunto.
Si hace tiempo que no revisas tu boca, aprovecha la vuelta a la rutina para solicitar tu valoración.
